martes 17 de junio de 2008

Acantilado

Allí, donde el resto de mi vida termina, dejando atrás las penas y las maldiciones. Allí, en lo alto del acantilado nos encontramos y, como si dejáramos atrás todo lo demás, el sol poniente nos dejaba el testigo de la noche...

Y entonces te observé, y no había ni Luna ni estrellas, el mar era un vago recuerdo infantil, sólo estabas tú. Tú, mecido por el viento frío del pasado. Me aferré a ti por miedo a que te llevara. Fue entonces cuando nos fundimos, y pasamos el tiempo juntos en un mundo ajeno que no nos perteneció jamás pero que merecíamos. Y el día nefasto no pudo venir con su luz porque todo había acabado.

Solo tú y noche, aunque oscura, estás tú.

3 comentarios:

Loromondy dijo...

Como mola el nuevo fondo del blog ahi con gandulfio en bolsón cerrado y con letrinas en quenya por todo el blog, muy bien, muy bien.
Que tal van los examencillos?

Magdalena en llamas dijo...

Emooooooooooooooooooo

aumentandolaentropia dijo...

bolson, bolson

la comarca




oh no, eso los guiará directamente hacia aqui